VUELVE MMLB

Me he comprado unas pantuflas TOMS. Alguno dirá que se la trae al pairo. A mi también me la traería. Son unas pantuflas de franela a cuadros grises y negros. Con cierta gracia en su parco pero interesante diseño. Calentitas y de aproximadamente 60 €.

 

Un abuso. Pero tienen algo realmente bueno. Me calientan y relajan el ego y la solidaridad. Las dos cosas al mismo tiempo. Porque por la compra de unas pantuflas, alpargatas o como se les quiera llamar, la firma TOMS se compromete a regalar otro par a un niño sin recursos y sin zapatos que llevarse a la planta del pie. Marketing one for one le llaman.

 

Algo así como un menage a trois del beneficio: Yo gano (fabricante), tú ganas (comprador) y el gana (chaval sin zapatos que recibeunos zapatos gratis).

Interesante manera de llevar el negocio más allá. Es seguro que el tipo que se inventó la marca de zapatos TOMS no vive mal. Fabrica un producto razonablemente  barato y de calidad  que se vende a un precio razonablemente caro y que le permite producir y transportar un par igual (en color, no en talla) a un niño sin zapatos de vaya usted a saber qué parte del mundo (http://www.toms.com). Un buen equilibrio. Todos ganamos. La clave está en marcarse la cifra de beneficios  a la que se quiere llegar. Es decir, en controlar la codicia y substituirla por la ambición. La ambición de hacer negocios y hacer algo por los demás. Algo que se olvidaron de enseñar durante demasiado años en las escuelas de business. Actividades que no están reñidas entre sí.

Algunos dirán que es oportunista que su éxito se basa en la misericordia de los que se sienten culpables de los problemas de los demás. Bueno, eso es algo que utilizan todas las ong y la mayoría le llaman concienciación social. ¿El problema es que este señor vende cosas y hace negocio? Bien. Muy bien.

La responsabilidad social corporativa se basa en eso: Uno hace negocio y reinvierte una parte en el bien social a través de innumerables proyectos.  Pero hay que tener en cuenta que al final del día Blake Mycoskie consigue llevar un millón de pares de zapatos a niños necesitados en sólo 4 años. Usando el boca a boca y una comunidad propia online. Auténtica comunicación 2.0 de ahora mismo disponible en http://www.toms.com/flag . Sin duda, una idea bárbara. Casi tanto como el nombre del proyecto que está pergeñando Germán Silva. Y que se llama tal que así: Bárbara.

 

Con Germán comí en Valencia hace escasamente muy pocos días junto con Noelia Terrer y Carlos Rubio de Ladies & Gentleman. Concretamente lo hicimos  en la excelente arrocería El Tossal de la capital del Turia. Y mientras dábamos cuenta de un arroz meloso de pulpo y alcachofa regado con un impresionante Santa Rosa tinto crianza de Alicante, me comentó qué es lo que le traía de cabeza.

Y resultó ser una idea fresca. Diferente. Atrevida, como sólo puede ser una idea salida de la masa gris de Germán. Algo que dará que hablar y que se basa en el mismo principio que TOMS: Yo gano, tú ganas, y el cliente gana y mucho porque se lleva la suma de dos talentos. Porque Bárbara establece colaboraciones con nombre y apellidos huyendo de los meros y anónimos freelances. Un negocio interpares podríamos llamarle. O peer to peer. Un negocio donde no se habla de medios. Se habla de ideas. De creatividad. De soluciones eficaces on y off. O sea, bárbaro. Quizás de ahí venga el nombre. No lo sé pero si non e vero e ben trovato.  Un negocio con un sólo concepto: la ambición y no la codicia.  Concepto, esa es la base de nuestra profesión y el quid de la cuestión que parece tomar una inusitada y renovada fuerza últimamente para darle coherencia a la nueva era de la publicidad. Algo que me recuerda que no debemos dejar de leer lo que  a mi entender es un gran libro: “The advertising Concept Book. Think now, design later” de Peter Barry.

Un libro en el que no hay fotos, sólo bocetos de anuncios dibujados a mano. Porque se dedican a la idea, al concepto. A todo eso que hoy tanto necesitamos en medio de este marasmo llamado crisis. Volver al origen, el principio: “Al principio fue la idea y la idea era Dios”

Ya sea en forma de negocio altruista, de agencia hecha de muchas agencias o de ideas simples que son potentes por su mensaje y no por el dinero que ha costado llevarlas a cabo. Es decir, se lleva la filosofía retro. La filosofía MMLB. Todo vuelve. Y parece que para bien ¿O no?

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