LA NAVIDAD SEGÚN GOOGLE.

Mañana por la noche es Noche Buena y pasado Navidad. Saca el Flash María que vamos a felicitá……. Y vaya si felicitan. Desde que internet es internet –o casi- no hay año que el correo electrónico no acabe las fiestas del equinoccio de invierno dolorido de tanto mega repateándole los css.

Por suerte ya pasó la época (¿o es mejor llamarle era?) del Elf Yourself que se inventó una firma de material de oficina americana del norte y que nos hizo hacer el ridículo durante años juntando una de nuestras caras sacada de una foto de estar por casa con un cuerpo de elfo descoyuntado bailando de manera desaforada. Un idea en principio original que se viralizó hasta la náusea. Un efecto secundario, a la par que muy propio de la mayoría de mensajes viralizados. Fue una tortura sin duda. Pero al menos era solo uno. Lo peor es que abrió la veda del “a-ver-quién-es-más- ingenioso-y-avispado-felicitando-la-Navidad” y nos llenó las bandejas de entrada de múltiples estallidos de creatividad online navideña a cuál más surrealista. Y, visto lo visto (y recibido), este año le toca el turno al modelo Google. ¿Modelo Google? Sí, por modelo Google me refiero  aquel que reproduce una búsqueda o un desarrollo web sin moverse de las diferentes interfaces de los portales y buscadores más famosos pero en versión turronera. Para muestra un botón.

 

La historia digital de la Navidad. Ahí es nada. Todo un alarde de ingenio de la mano de la agencia portuguesa Excentric que en principio me cautivó y así lo reproduje en facebook y en Twitter pero que tras aproximadamente 300 envíos recibidos
y mal contados ha acabado hastiándome y haciéndome plantear ciertas dudas. ¿No va muy rápido? ¿No es muy largo? ¿No es muy obvio? ¿No se parece demasiado a algo que hizo el propio Google hablando de sí mismo en lo que fue su primer spot radiado en el mundo offline traicionando al CPC y CPM (Coste por Click y Coste Por Mil)  por el GRP?

Sí se parece. Y lo peor es que ha creado escuela. Es decir que el modelo se ha repetido en múltiples ocasiones con multitud de formatos pero con una pauta común.  A veces más elaborada, otras bastante más desarrapada, deslavazada, inestable pero siempre con una frase, reflexión u observación suficientemente llamativa al final como para que cuajara contra todo pronóstico. Y para muestra otro botón (y ya van dos) 

Sí, La Navidad según Google arrasa. Y a lo mejor incluso indexa mejor que otras felicitaciones y posiciona a quién la realiza y envía en primera página y entre los cinco primeros puestos con un Page Rank cercano a 10. Uhmmm…Chi lo sa?

Pero el efecto Google no es lo único que asola nuestros e-mail este año. Hay algo mucho mejor, por llamarlo de alguna manera. Mucho más elaborado. Algo así como un mensaje con triple mortal hacia atrás con la luz apagada, sin red y con guiño de ojo en plan confidente por si fuera poco. Y me refiero en concreto a los mensajes complicados que pretenden educar y aportar soluciones de comunicación. Me refiero, en concreto a esto

No hay palabras. Dejémoslo, como decía anteriormente, en simplemente complicado. Cosa que viniendo de un ejercicio publicitario donde debe imperar la simplicidad (Rosser Reeves dixit) es algo más que un error; es simplemente abominable. Pero no le echo la culpa de todo a los equipos creativos. No, a ellos no. Ellos, o mejor dicho, nosotros, nos enfrentamos cada año a decenas de retos de este estilo que deben desarrollarse en poco tiempo y sin recursos pero siempre con la misma premisa: creativo, muy creativo. Barato, muy barato. Y con eso lidiamos. Año a año, pesadilla a pesadilla. Y. Claro, tanto va el briefing a la fuente que al final Shackleton lo ha tomado como eje de su felicitación corporativa de Navidad. Ya podrían viralizarse más estas cosas y no otras. Pero bueno, no todos somo Shackleton, por desgracia…o por suerte.

En fin, felices fiestas. Feliz equinoccio de invierno.

Y si no nos leemos antes: próspero año nuevo 2011.

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