Cervezas calientes

Que no, que no me gusta el rollito que trae Estrella Damm todos los veranos. Ya lo he dicho y no voy a esperar a que me tiréis piedras por ello.

Tumbarse relajadito a la orilla de una playa de aguas cristalinas, rodeado de buenos amigos, ellos con los abdominales perfectos y ellas con un pelazo que no sabes si te están anunciando Pantene o cerveza. Una birra bien fría para acompañar la paella con longaniza una espectacular comida que estáis cocinando entre todos. Oye, que huele a buen rollo. Y luego anochece y aún con la cerveza en la mano, os vais a una fiesta de la hostia en la arena, rodeados de farolillos de papel, antorchas y mil cosas más que nadie sabe quién ha colocado ahí, pero vosotros no, porque estabais ocupados cocinando y emborrachándoos.

No te voy a preguntar si te sientes identificado porque yo ya sé que no. Lo sé yo, lo sabes tú, lo sabemos todos.

Porque la dura realidad del verano es que aquí estamos todos, intentando no sudar como animales, instalándonos y haciendo vida donde da el chorro del aire acondicionado, trabajando… Y cuando queremos hacer planes con los amigos –aquellos que se han dignado a contestar en el grupo de whatsapp- la opción más votada es ir a la playa más cercana a sufrir confundiendo bolsas de plástico con medusas y las cervezas, por mucha neverita de playa, acaban calentuzas y eso… ¡ay!, no hay valiente que se atreva con eso.

Pero quitando la verdad evidente de que nadie tiene un verano así, como algo ducho en la materia (de publicidad, de cervezas algo más pero de veranos no tanto), he querido hacer una pequeña crítica constructiva a las campañas de verano a las que Estrella Damm nos viene acostumbrando estos últimos años. (Más vale tarde que nunca)

Este año la marca lo ha dado todo. Que contratamos a la pavisosa de 50 sobras de Grey y a ver si el gran Amenabar es capaz de hacer algo de provecho con ella. ¿Y qué ha pasado? Nada. Eso es lo que ha pasado. Por lo menos, nada nuevo.

Lo mismo llevamos viendo desde el 2009. Ya valdrá, señores de Estrella Damm ¿No?

Me refiero, el primero estaba bien. Muy guay, muy idílico, nos levantaba las envidias y la música nos motivaba a intentar algo similar, pero en versión cutre.

Pero ya son 6 años con el mismo temita. Y está bien que este año hayan intentado hacer algo nuevo, pero dejadme decir que es la misma idea sobada, pero con distinto formato. Un corto que ya les “VALE”. Impresiona, y cómo no, con lo que se han gastado en él ya puede ser impresionante… Sin embargo el concepto ya nos tiene un poco hasta los cojonesrtitos.

Desde la humilde opinión de un servidor, he de decir que un storytelling tan reutilizado ¿como puede invadir los veranos desde 2009? Por favor, que innoven un poquito o sólo se acordarán de la paella con cosas por encima y no la idea de verano que intentan transmitir. La música que ponen todos los veranos está bastante decente, aunque siempre nos acordaremos del ‘chunai chunai’ del primer spot que marcó por ser diferente, innovador y con el que entraban ganas de vivir ese gran verano. Cinco spots más con la misma idea sólo hace replantearnos lo… poco agradable que es el nuestro.

Un saludo de parte de todos los trabajadores de esta agencia y un feliz verano ¿vale?

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...