#ParaQuéQuieresUnCoche. Buen conflicto. ¿Para qué era que lo quería?

La infoxicación nos pervierte. Nos acecha, nos distrae y nos marea. Nos confunde como la noche a Dinio. La infoxicación es hoy lo que los comunistas con rabo y cuernos fueron en la América de los 50 con el tiparraco ese delante, un tal McCarthy.  ¿Exagerado? Bueno… Hay quien dice que sí, yo creo que me quedo corto. Pero la infoxicación, más fuerte o más débil, existe. Como las Meigas que haberlas haylas como diría mi amigo -y flamante y acertado fichaje de Collabora_brands- Pablo Vázquez.

Y contra la infoxicación, creación, originalidad, contenido y engagement. Ahí es nada. Difícil, cierto. Necesario, seguro. Y por suerte hay quién así lo entiende. Al menos los chicos de la nueva campaña “¿Para qué quieres un coche?”

El pasado 31 de marzo, el barrio madrileño de Malasaña amaneció con graffitis de todas formas, colores y tipografías en lugares emblemáticos como los profesionales de eso de juntar tinta y epidermis Mao y Cathy. Esto resultó ser una campaña que tiene como concepto #ParaQuéQuieresUnCoche. También habían otras pintadas con hashtag diciendo #Si o #No junto con sus razones de necesitar o no un coche. Captura de pantalla 2016-04-19 a las 15.07.52Un buen principio para un teaser. Para un suspense. Y, sobre todo, buen planteamiento de conflicto. Al menos mi opinión. Sin comerlo ni beberlo te planta la sempiterna pregunta antes de comprarte un coche. A mí me ha pasado y me pasa. Pero yo he optado por no tenerlo. Y si lo necesito, alquilarlo. Pero es cierto que la cultura de coche ya no es una opción. Es una necesidad. En propiedad o en alquiler. Aunque solo sea para pensar que un día podrás decir: “si queréis vamos en mi coche” aunque tú bien sabes que ese día nunca va a llegar, porque te niegas a correr el riesgo de que te lo manchen, pero oye, tú piensas en tener un coche. ¿Para que era que quería yo un coche? Eso es plantear un conflicto donde las historias personales de cada uno se darán cita para atormentarlo. ¿Para follar un fin de semana?¿Para ir a dónde yo quiera? ¿Para sustituir el maletero por nevera y subwoofers y montarme mi fiesta en el parking del Florida 135?¿Para llenarlo de cómics del salón de turno? No. Quiero un coche para lo que surja en mi vida. Y hacerla más interesante.

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Resulta que el #ParaQuéQuieresUnCoche sólo es el claim inacabado de la campaña. Sí, como lo leéis. En realidad, el claim de esta campaña es: ¿Para qué quieres un coche si no es para vivirlo? Acompañado de otros como ¿Para qué quieres un coche si no es un Skoda?Ahí queda eso. Y ahí se nos pone flácida la estrategia esa chula que leíamos en las paredes de Malasaña.

A mí me da que la campaña de TV se cae cuando veo la marca. Skoda. Pues yo no sé si quiero eso para vivir mi vida. Me parece interesante ese recurso de ver pasar la vida que no has vivido delante de tus ojos. Al contrario de lo que dicen que sucede cuando dejas este valle de lágrimas. Me encanta la frase, el reto de hacerme pensar para qué puñetas quería yo un coche. Una manera genérica de decir que pienses lo que pienses tenemos uno para ti. Pero me deja frío, seco, parado y unos cuantos adjetivos más cuando me habla Skoda. Es como si después de oír “¿Te gusta conducir?” me enseñaran un Opel. Como que no. Aunque sé de buena tinta que los Opel son racionalmente un buen coche. Pero no son el coche que me emociona. No. Es algo que la marca me ha recordado siempre con sus campañas frías pensadas desde la distancia y desde el miedo. Ellos venden hielo y el hielo te pone la piel de gallina, sí, pero no es lo mismo.

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Al menos, Skoda me ha hecho pensar y eso me hace replantearme el resultado final. Quizás debería considerala como marca de mi futuro coche. Sea lo que sea, y aunque le veamos algunas lagunas, es una campaña que me gusta por su planteamiento. Y al resto de los Stragonoff, también. Y no la vamos a perder de vista porque, de momento, la cosa parece que funciona.

Aquí os dejo el link de la web para que veáis el feedback y los contenidos que están generando. Que no están nada mal, desde luego.

http://bit.ly/23I4Hlk

Y tú, ¿para qué quieres un coche?

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Papel, tijera o dos piedras.

comecocosOportunistas, comecocos, crea necesidades, vende humos, mentirosos, etc. Todas estas lindeces y piropos son a los que nos tenemos que enfrentar los publicistas. Se podría decir que son como el adjetivo nuestro de cada día.

Pero a veces, algunas veces, los medios (los que sean, ON o quizás Off) se llenan con una campaña publicitaria especial. De las que tocan la patata. Ya sea de Campofrío o  Coca-Cola (las de antes, de las de McCann y Mónica Moro no las “bienvenido al viejuno mundo de los 80 de ahora”)

Esto fue, más o menos lo que ocurrió el pasado mes de febrero en la gala de los Oscars. La agencia estadounidense Droga5, decidió crear un spot en el que los valores sociales fuesen el eje de la campaña.

“Piedra, papel o tijera” es la campaña que revolucionó los Oscars. Trata el bullying escolar de un modo diferente al que la publicidad está acostumbrada.

¿Quién no ha jugado a piedra, papel o tijera? Pues los espabilados de Droga5 han encontrado este insight y han decidido exprimirlo al máximo, y qué mejor forma de hacerlo que colocando a estos tres emotivos personajillos como protagonistas de su spot.

Las diferencias y los enfrentamientos entre los tres es algo visible y latente, presente en el imaginario colectivo de todo el mundo. ¿Quién no sabe que la piedra gana a las tijeras, las tijeras ganan al papel y el papel gana a la piedra? pues como todo el mundo lo sabe, es de imaginar que en el mundo publicitario no iba a ser diferente. Avispados, esos chicos. Lo innovador de esta idea es la forma de tratar el concepto.

El papel (pobre papel) que está solo en un colegio, seguro que hasta es su primer día, y para colmo de males, estará en primer curso, siendo de esta forma el blanco perfecto para cualquier “matón” del tres al cuarto. El mismo papel que se tiene que enfrentar a tres abusones que le hacen la vida imposible – aquí es donde los publicitarios ingeniosos meten el tema de bullying – y le golpean, generándole esa sensación de abandono y de no pertenecer a ningún sitio en concreto.

Pero si antes he dicho que se trataba de una idea ingeniosa, ¿dónde está la creatividad? Ahí va.  Los publicitarios han decidido romper moldes y crear una nueva amistad, en la que la tijera y el papel son íntimos. Las tijeras llegan a modo de súper héroe para salvar a su recién conocido- y a partir de ahora, mejor amigo- papel.

Esto es como el mundo al revés, ¿no? Ahora a los publicitarios no sólo se les llamará como al principio de este post, sino que a la lista hay que sumarle el adjetivo de “creadores de confusión”, en el tono más negativo del término. Pero no se vayan todavía. Aún hay más. Ya lo decía Bisbal en su canción “No hay 2 sin 3”, así que, falta el tercero en discordia; la piedra. Ese objeto que al principio del juego crees que si lo eliges nunca nadie logrará ganarte, porque lógicamente, por fuerza y tamaño, y según las leyes físicas, tendría que salir vencedor, pero luego te das cuenta que un simple trocito de papel es el que gana a una piedra, y obviamente, todo deja de tener sentido en la vida.

Bueno pues, ¿qué ocurre con este objeto? Él también está sufriendo acoso. Es de buen comunicador saber que las piedras, también tienen sentimientos, y así se muestra en esta campaña.

 

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Ahora, es el papel, que previamente había sufrido abusos, el que se encarga de ayudar a la piedra. Aquí se muestra ese carácter de empatización que tanto gusta a los publicitarios.

El último fotograma del spot refleja el verdadero significado de la amistad y como si se observa que alguien está teniendo acoso, si por él mismo no es capaz de salir de ahí, el resto tiene la “obligación” de actuar, porque sin esas personas que lo evitan, el acoso sería cada vez mayor.

Una vez visto esto, se observa como Droga5 se ha marcado una metáfora que les puede llevar a conseguir más de un premio sin duda. Incluso alguno dentro de los festivales publicitarios. Puesto que el mejor premio seria la concienciación de los niños sobre este tema.

Un tema tan delicado como puede ser el bullying escolar, lo han tratado de una forma en la que se reflejan situaciones de ese estilo, pero sin sacar una dura imagen de un niño, golpes o maltrato directo.

El copy “be together. Not the same” refleja perfectamente el título de este post, en el que no te da a elegir entre piedra, papel o tijera, sino que te involucra a los tres en un todo conjunto, un pack. A partir de ahora se van a imaginar como objetos indivisibles, los cuales a pesar de estar confrontados por su tópico juego, se irá un paso más allá. Sin la existencia de uno, los otros dos no tendrían sentido – Vamos, algo así como el mundo de la publicidad. Donde a pesar de que se nos vapulee, siempre habrá cosas que vender. Ya sea, un jabón o una concienciación social. Y es que incluso entre la población y la publicidad la relación es igual: no somos nada el uno sin el otro. Aquí se puede observar el spot al completo.

 

La imagen del come cocos pertenece a la web desmotivaciones.es

 

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