ACB. ¿Imagen? ¿Comunicación? ¿Lo cuálo?

En la época de los enfrentamientos y las discusiones entre partidos por un quítamen allá ese regidor, cuidado que te doy con el bastón de mando, discurren también los Play Off’s; de básket, me refiero. ¿O debería decir baloncesto para no picar a los puristas, esos que celebran el Halloween pero que dejan el coche en un estacionamiento. No un parking o un garage, no, en un estacionamiento. Que no hay que perder las esencias patrias del lenguaje. En fin, pues eso, que estamos en época de Play Off’s y ahora mismo están en marcha las semifinales de la liga Endesa de Baloncesto. El martes pasado se jugó el tercer partido entre el Valencia Basket y el Real Madrid C.F. Y,como ya se sabe, hubo una serie de ‘irregularidades’ en ese partido que han dañado la imagen de la ACB, el baloncesto y el deporte en general sin que nadie con peso en la organización de la ACB se haya inmutado.

No vamos a entrar en la actuación y decisiones arbitrales ya que es una labor muy complicada. Pero lo cierto es que el partido terminó 100 a 103 a favor del Madrid con canastón final de Sergio Llull. Muy bien si no hubiera un “pero”. Una sorpresita: Marcus Slaughter Jugador del Real Madrid no estaba apuntado en acta y nadie del cuerpo técnico del propio equipo se dio cuenta, ni el mismo Pablo Laso (aunque se pueden inscribir hasta 12 jugadores), Saltándose así, a la brava y por descuido el artículo 7.2 del reglamento: “Cada entrenador dará su aprobación a los nombres y números de los miembros de su equipo y a los nombres de los entrenadores, firmando el acta al menos 10 minutos antes de la hora de inicio programada del partido”.

Al final del primer cuarto el jugador de marras sale a la pista, por lo que el tiempo se para y el oficial de mesa se lo comunica al árbitro. Este rectifica el acta y se sigue con el partido… Pero, ¿que está pasando? según el artículo  art. 4.1.2 de reglas FIBA: “un miembro de equipo está facultado para jugar cuando ha sido inscrito en el acta antes del comienzo del encuentro y mientras no sea descalificado ni haya cometido 5 faltas”. En otras categorías ha pasado y si un jugador no está inscrito en acta NO JUEGA, ya que si es equivocación del anotador, también es del entrenador por no REPASAR el acta.

Arbitro y juez de mesa Valencia Basket Real Madrid

De aquí a que el Valencia Basket firme el acta bajo protesta, hay un paso.  En el recurso alega alineación indebida de su rival. Ya que un acto así supone según el artículo 43 del Reglamento Disciplinario de la FEB, prevé la sanción de “multa entre 3.000 y 15.000 euros y perdida del encuentro” para el caso de alineación indebida. Y el artículo 44 matiza que como excepción a lo anterior “si la alineación indebida se hubiese producido sin concurrir mala fe ni negligencia se dispondrá la anulación del encuentro y su repetición, en caso de victoria del equipo en el que se diera dicho supuesto, no pudiendo alinearse en el encuentro de repetición aquel jugador”.

La respuesta de la ACB a este lío parece que debería ser clara. ¿Sí? Pues no. Ha sido que desestima el recurso impuesto por el Valencia Basket con la consecuencia de que ha creado un precedente, y como se puede leer a través de las redes ‘ahora cualquiera puede pedir que se modifique un acta, alegando que la mesa de anotadores se ha equivocado al hacerla’. Es decir, como decía el ínclito Manuel Manquiña en Airbag (1997): “lo mismo te digo una cosa, te digo la otra”. Esto repercute gravemente en la imagen de la ACB y los valores que supuestamente predican con el tema del deporte, la nobleza, las normas, la honestidad, etc… Si existe un reglamento con unos artículos, se deben hacer cumplir, sea el equipo que sea, ya no nos ponemos a valorar el equipo que sale beneficiado o perjudicado en este partido (que queda claro cual ha sido).

Además en el apartado de transparencia que aparece en la página web de la ACB, existe un artículo que dice:

c) Ejercer la potestad disciplinaria en los casos previstos en las Leyes, Reglamentos y en
sus Estatutos.

Pero, no. Aquí paz y después gloria. “Pa valores los del IBEX35″ parece haber pensado la directiva de la ACB. O los del fútbol, que es el deporte rey, acumula todo el tiempo de los medios y además, sus protagonistas, millonarios influyentes en niños, jóvenes y no tan jóvenes, hacen lo que les sale de los bemoles sin repercusiones. Lo mismo mean el la calle como Ramos hace unos años o CR7 hace unos días, que aparecen ahítos de morapio y otras bebidas alcohólicas celebrando su quinta copa de Europa y balbuceando incoherencias delante de toda la ciudadanía como los jugadores del Barça. Qué ricura.

Pero al menos el básket (o baloncesto) no debería permitir eso en sus filas. Ni los otros deportes. Ante todo son marcas. Y su potencial comunicador y, por tanto, su influencia en la sociedad, es más que importante. Por eso, el Director de Comunicación de la ACB,  Mario Hernando Carabias, debería romper el silencio en este asunto. Si se nos llena la boca con el tema de dar ejemplo, las marcas influyentes y sus actores protagonistas deben ser los primeros en actuar en consecuencia. Y, así, dar la lección de que las normas están para cumplirlas. Una especie de Responsabilidad Social Corporativa como poco.

Por no pedir que las marcas del deporte sean, en sí mismas, sociales por principios. Aunque, visto lo visto, eso en la ACB, no va a ocurrir. Creo que seguiré siendo fan del boxeo. Un deporte donde la sinceridad y la nobleza son la hostia.
guantes-de-boxeo-clásicos

Imagen de: blog.panel.es

 

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