Culito sano, culito feliz

Esta mañana al entrar en Twitter me he topado con un nuevo follower. La cuenta se llama Japicul y en un ataque de curiosidad he entrado en su página web. Lo primero que he visto ha sido un vídeo lleno de culos animados cantando y bailando con una letra súper pegadiza.

Una vez que se acaba el vídeo, y con el flipe todavía en el cuerpo he seguido explorando la web y he conseguido enterarme de que es una crema exclusivamente para nalgas que se fabrica artesanalmente y de forma individual por dos emprendedoras asturianas que llevan años desarrollando sus propios productos cosméticos. Después de esto, piden la colaboración de la gente ya sea compartiendo el vídeo, haciendo una versión propia de la canción o invirtiendo en el proyecto. Si después de todo esto todavía quieres saber más, ya te explican quienes son estos culos inquietos que han creado semejante proyecto. Y al final de su página web tienen un apartado para que te pongas en contacto con ellos por si después de todo lo visto todavía tienes alguna duda.

Japicul es un clarísimo ejemplo del poder de lo absurdo (¿qué puede haber más absurdo que culos cantando y bailando?). Además, toda su comunicación, tanto en la página web como en Facebook y Twitter es fresca, directa y desenfadada lo que los hace tremendamente divertidos, hilarantes y provoca unas ganas enormes de compartir todo lo que tenga que ver con ellos. No sé cuales serán sus resultados ni la cantidad de ventas que tienen. Lo que sí puedo decir es que consiguen comunicar su producto de una forma diferente, divertida y rompedora.

Podéis seguirlos en Facebook y Twitter y visitar su página web.

El poder de la culpabilidad

lágrimas de cristalUn año más, y ya van 61, el festival Cannes Lions premia las mejores campañas de publicidad tanto online como offline en distintas categorías. El festival empezó hace dos días y de momento sólo se han otorgado los premios en 4 categorías: creative effectiveness, direct, PR y promo and activation.

En la primera categoría, la ganadora ha sido la agencia McCann Melbourne con una campaña para la empresa australiana de ferrocarriles V/Line. Su idea se ha basado en explotar el sentimiento de culpabilidad de los pobres jóvenes australianos, que decidieron marcharse del campo para vivir en la ciudad, para motivarlos a coger un tren y visitar a sus familias y amigos. Después de una pequeña investigación, la empresa australiana  detectó en éstos jóvenes un segmento que representa un potencial enorme si pueden ser capturados pero que, sin embargo, son difíciles de aislar y aún más difícil de motivar. Éstos australianos estaban huyendo de los pueblos rurales hacia la gran ciudad y, en pocas palabras, estaban demasiado ocupados con sus nuevas vidas como para ir a visitar a amigos y familiares en sus pueblos natales. Y sí, se sentían culpables. Sentían que estaban descuidando a sus amigos y su familia. Así pues, la idea del equipo de McCann fue crear un producto totalmente nuevo: el Guilt Trip, un ticket pre-compra que la gente podía enviar a una persona que se sentía culpable por no visitar a sus seres queridos y así hacerle sentir más culpable todavía.

A través de la página de Facebook de V/Line las familias que querían que sus hijos volvieran a casa para visitarlos podían comprar el Guilt Trip y enviárselo a sus vástagos. Una vez realizada la compra los descastados descendientes de esos pobres padres recibían en sus teléfonos móviles un mensaje con el texto redactado por sus progenitores animándoles a visitarlos cuando tuvieran tiempo (si es que encontraban un momento para las personas que les dieron la vida).

“No te sientas mal. Haremos el retrato de familia sin ti”

“Tu prometido parece muy dulce por lo que he oído en Facebook”

“Robbo y Wes se pasaron el otro día. Estuvo bien tener a la mayoría del viejo grupo otra vez junto”

De este modo y mediante la apelación a los sentimientos de su público objetivo, McCann consiguió aumentar un 15% la venta de billetes de la compañía V/Line y pasar los 160.000 viajes extra de vuelta a casa. Así que, coincidiendo con el jurado que les ha dado el premio diré que esta es una campaña con una idea brillantemente ejecutada que ha llevado aun crecimiento de la marca. Apelar a los sentimientos suele ser una buena manera de conectar con el público y humanizar una marca. Con esta campaña, McCann hace una referencia directa a cómo se sienten los jóvenes australianos que se han mudado a las grandes ciudades y consigue que se den cuenta del poco caso que están haciendo a su familia y sus amigos. Así, además de aumentar las ventas de billetes de tren, la agencia también ha conseguido que muchas familias se reencuentren con sus hijos o que grupos de amigos vuelvan a reunirse después de años sin hacerlo.

Aquí podéis ver el vídeo de la campaña.

Ver foto del comienzo del post

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