CATALANS! CATALINES…

Las elecciones catalanas del próximo domingo han saltado a la escena mediática por algunos de sus vídeos de propaganda electoral.
Tanto es así que han despertado más de un programa de debate sobre los límites de la propaganda, la conveniencia de este tipo de estrategias radicales o bien la eficacia de este tipo de anuncios en televisión.
Realmente, las elecciones catalanas no se han destacado (al menos a tenor de los medios de comunicación) por su interesante planteamiento y los excitantes enfrentamientos dialécticos entre los diferentes candidatos.
No. Esta campaña ha adolecido de contenido y ha destacado por el continente. Un continente que a mi entender ha sido construido adrede para dar respuesta a una realidad que hace tiempo que se sabe: el resultado de este sarao electoral se resuelve entre el 10% del electorado joven e indeciso. De ahí el tipo de mensaje corto, directo, desde la tripa nacionalista, incluso desde la tripa nacionalista española de Alicia Sánchez Camacho candidata del PPC y plusmarquista regional de tiro al inmigrante y al independentista. Estos spots sirven para varias cosas: Volver a redibujar el perfil de unos candidatos que el paso de la goma del tiempo había desdibujado (como a Artur Mas) para dotarlos de una imagen y de un concepto de partido claro y sin fisuras al menos desde y para las bases; como el spot de las Juventudes de CiU.

Sirven también para espolear la presencia en las urnas de los votantes para evitar así la debacle de los partidos del tripartito casi saliente. Y abandonar con la cabeza bien alta la Generalitat. Y también sirven para nada. O mejor dicho para hacer el ridículo.

Porque estos anuncios van a la tripa pero de una manera bastante primitiva y sin aportar nada nuevo. ¿Por qué? Porque no hay nada que decir salvo obviedades para recién llegados (la masa crítica para el resultado de estas elecciones se halla entre los 18 y los 25 años).

Porque esta situación no depende de los políticos sino de la hijoputez de los agentes más destacados de la economía que no moverán ficha hasta que entre todos les hayamos limpiado y ordenado el apartamento económico donde celebraron su orgía financiera. Fácil. Por eso es necesario que el 10% de los jóvenes indecisos decidan el resultado de una autonomía entera aunque para ello sean necesarios dedicar ingentes cantidades de dinero a monitorizar todos los medios on y off. Sobretodo on. Llevando, eso sí a estas elecciones catalanas a ser las elecciones donde más dinero en TIC se han gastado los partidos. Y esperemos que siempre dentro de la legalidad a pesar de que Internet y el mobile marketing pongan a la disposición de quien quiera la posibilidad de usar la ley de protección de datos de manera distraída. Todo lo cual deja una sensación de escalofrío y de campo de pruebas para las demás elecciones municipales, autonómicas y generales que se avecinan entre hoy y el 2012.
Sin duda, algo pasa en la política de este país. ¿Será un fin de ciclo?¿Será que la política y a comunicación política está muerta?

Sea lo que sea, cuatro spots pobres y simples en idea, en concepto y en discurso han despertado el interés del resto del país más allá de otro boicot al cava, a la miel de Motserrat o al caganer de la fira de Santa Llúcia.

Por ejemplo en la Comunitat Valenciana, donde además de en diferentes menciones en los Telenoticias, este hecho ha ocupado espacios exclusivamente dedicados a ello. Como por ejemplo, el Debat en el programa Bon Dia Comunitat Valenciana al que fui invitado hace unas horas para aportar mi visión sobre este tema como publicitario. Un interés que levanta pasiones y perplejidad a un tiempo. Cosa que no hacen los ya más que reales resultados de las autonómicas catalanas. ¿O sí?

VUELVE MMLB

Me he comprado unas pantuflas TOMS. Alguno dirá que se la trae al pairo. A mi también me la traería. Son unas pantuflas de franela a cuadros grises y negros. Con cierta gracia en su parco pero interesante diseño. Calentitas y de aproximadamente 60 €.

 

Un abuso. Pero tienen algo realmente bueno. Me calientan y relajan el ego y la solidaridad. Las dos cosas al mismo tiempo. Porque por la compra de unas pantuflas, alpargatas o como se les quiera llamar, la firma TOMS se compromete a regalar otro par a un niño sin recursos y sin zapatos que llevarse a la planta del pie. Marketing one for one le llaman.

 

Algo así como un menage a trois del beneficio: Yo gano (fabricante), tú ganas (comprador) y el gana (chaval sin zapatos que recibeunos zapatos gratis).

Interesante manera de llevar el negocio más allá. Es seguro que el tipo que se inventó la marca de zapatos TOMS no vive mal. Fabrica un producto razonablemente  barato y de calidad  que se vende a un precio razonablemente caro y que le permite producir y transportar un par igual (en color, no en talla) a un niño sin zapatos de vaya usted a saber qué parte del mundo (http://www.toms.com). Un buen equilibrio. Todos ganamos. La clave está en marcarse la cifra de beneficios  a la que se quiere llegar. Es decir, en controlar la codicia y substituirla por la ambición. La ambición de hacer negocios y hacer algo por los demás. Algo que se olvidaron de enseñar durante demasiado años en las escuelas de business. Actividades que no están reñidas entre sí.

Algunos dirán que es oportunista que su éxito se basa en la misericordia de los que se sienten culpables de los problemas de los demás. Bueno, eso es algo que utilizan todas las ong y la mayoría le llaman concienciación social. ¿El problema es que este señor vende cosas y hace negocio? Bien. Muy bien.

La responsabilidad social corporativa se basa en eso: Uno hace negocio y reinvierte una parte en el bien social a través de innumerables proyectos.  Pero hay que tener en cuenta que al final del día Blake Mycoskie consigue llevar un millón de pares de zapatos a niños necesitados en sólo 4 años. Usando el boca a boca y una comunidad propia online. Auténtica comunicación 2.0 de ahora mismo disponible en http://www.toms.com/flag . Sin duda, una idea bárbara. Casi tanto como el nombre del proyecto que está pergeñando Germán Silva. Y que se llama tal que así: Bárbara.

 

Con Germán comí en Valencia hace escasamente muy pocos días junto con Noelia Terrer y Carlos Rubio de Ladies & Gentleman. Concretamente lo hicimos  en la excelente arrocería El Tossal de la capital del Turia. Y mientras dábamos cuenta de un arroz meloso de pulpo y alcachofa regado con un impresionante Santa Rosa tinto crianza de Alicante, me comentó qué es lo que le traía de cabeza.

Y resultó ser una idea fresca. Diferente. Atrevida, como sólo puede ser una idea salida de la masa gris de Germán. Algo que dará que hablar y que se basa en el mismo principio que TOMS: Yo gano, tú ganas, y el cliente gana y mucho porque se lleva la suma de dos talentos. Porque Bárbara establece colaboraciones con nombre y apellidos huyendo de los meros y anónimos freelances. Un negocio interpares podríamos llamarle. O peer to peer. Un negocio donde no se habla de medios. Se habla de ideas. De creatividad. De soluciones eficaces on y off. O sea, bárbaro. Quizás de ahí venga el nombre. No lo sé pero si non e vero e ben trovato.  Un negocio con un sólo concepto: la ambición y no la codicia.  Concepto, esa es la base de nuestra profesión y el quid de la cuestión que parece tomar una inusitada y renovada fuerza últimamente para darle coherencia a la nueva era de la publicidad. Algo que me recuerda que no debemos dejar de leer lo que  a mi entender es un gran libro: “The advertising Concept Book. Think now, design later” de Peter Barry.

Un libro en el que no hay fotos, sólo bocetos de anuncios dibujados a mano. Porque se dedican a la idea, al concepto. A todo eso que hoy tanto necesitamos en medio de este marasmo llamado crisis. Volver al origen, el principio: “Al principio fue la idea y la idea era Dios”

Ya sea en forma de negocio altruista, de agencia hecha de muchas agencias o de ideas simples que son potentes por su mensaje y no por el dinero que ha costado llevarlas a cabo. Es decir, se lleva la filosofía retro. La filosofía MMLB. Todo vuelve. Y parece que para bien ¿O no?

BUEN ROLLITO

Hace unos días Antonio Montero y Concha Wert vinieron a presentar y repartir el anuario del Cub de Creativos a Valencia. Todo gracias a Carlos Rubio y Noelia Terrer de Ladies and Gentleman que se preocuparon de llamar y organizarlo todo.
La verdad es que fue un soplo de aire fresco en una ciudad de por sí carente de aire y menos aún fresco en cuanto a publicidad y comunicación se refiere. La presencia de Antonio, Concha y el Anuario fue, sin duda, una inyección de moral para los que todavía creemos y luchamos por los imposibles en la Comunitat. Y valió la pena. Trajeron no sólo un libro y unos resultados, sino un proyecto de cambio, de renovación y de apuesta por el germen que da vida y cuerpo a nuestra profesión: la idea.
La idea más allá del medio. La idea como impulso y realidad final. La idea como motor de futuro para nuestro oficio.

La idea que nace sin medios pero sabe abrirse camino

La que con poco y en circunstancias adversas es capaz de conseguir resultados y que se hable de ella

Ideas que no necesitan de mucho currículo, ni mucho logo pesado

La idea mas allá del soporte, el logo, la inversión y el origen.
Esa es la apuesta del CdeC: apostar por la esencia.
Replanteándose cualquier norma, cualquier esquema y cualquier jurado hasta ahora existente. Creatividad en esencia. Prometedor.
La búsqueda de la célula madre, qué gran Grial. La misma que los clásicos hablan que surge de la colaboración y nace del buen rollo
y las situaciones que propician la falta de frenos, cortapisas, prejuicios y ese ego tan nuestro. Tan de publicitario. El mismo del que tantos apostatan hoy como padre y madre de tantas negligencias del pasado en esta, nuestra profesión. Como Carlos Holemans defendía no hace mucho en el anuncios.

http://www.anuncios.com/campana-creatividad/mas-anuncios/1051521008001/colectivo.1.html

Ese buen rollo tan necesario desde hace tanto, ahora nos llena las bocas. Hay que colaborar, hay que crear buen rollo, olvidemos el pasado. Buscamos buen rollo entre empresas. Defendamos el buen rollo entre profesionales. Colaboración, reclaman. Reclamamos. Pero eso sólo ocurre entre los poco resabiados y los que forman estructuras simples. Los demás ¿Buen rollo? Yo, defiendo el concepto que proclama Holemans pero¿es real? ¿Es real el buen rollo cuando crisis tras crisis, los publicitarios nos hemos apuñalado en los precios, márgenes, etc…? ¿Y en los concursos mientras nos desgañitábamos clamando por el corporativismo y la solidaridad inter pares o peer to peer que suena más 2.0? eso en general cuando no en particular hemos sobresalido como una profesión donde la traición de abajo arriba y de arriba abajo ha sido moneda de cambio cotidiana.
Yo discrepo. La cooperación es necesaria pero dudosa en nuestra profesión y más en organizaciones de cierto peso y envergadura.
¿Hemos olvidado la guerra de descuentos desde las agencias en la crisis del 93? Pasamos de un 10% a un 3% en semanas a pesar de que no se dejaba de defender el corporativismo frente al cliente. Navajazo. ¿Hemos olvidado la bajada de pantalones en concursos de ética distraída como los de Iberia de no hace tantos años y al que todos acudieron menos alguno como la Rushmore? Golpe bajo.
La ética y la lealtad no son valores que coticen demasiado en el ámbito publicitario. Ni ahora, ni antes. Y no creo que vaya a cambiar. ¿Que algunos, pequeños, sepamos colaborar y pactar un “Yo gano, tú ganas”? Seguro. Supervivencia lógica ¿Qué eso sea deseable? Cierto ¿Qué eso sea posible como moneda de cambio de curso legal? Uhmmmm: Somos el ejemplo de la profesión de las puñaladas traperas. Desde el director de arte que traiciona a al director creativo al director de cuentas que se la mete doblada al director general. Quizás la crisis y el hambre nos empuje a poner cara de desamparado y a clamar por un cambio. Pero otra cosa es que nos creamos ese cambio. Hay mucho dinero en juego. Y el dinero no es muy amigo de nadie.

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